Científicos de la Universidad Carlos III de Madrid y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han construido una máquina frigorífica que emplea energía solar y con la que se consigue reducir los gases de efecto invernadero.
El trabajo, publicado en el último número de la revista Applied Thermal Engineering, revela el diseño de una máquina que aprovecha el calor solar y el calor residual para emplearlo como energía motriz.

‘La máquina que estamos estudiando produce agua fría para refrigerar un local de 40 metros cuadrados de área habitable y 120 metros cúbicos de volumen’, ha destacado Raquel Lizarte una de las investigadores del departamento de Ingeniería Térmica de la Carlos III. Sigue leyendo